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Hace
unos años y de la mano de “Burning the
Hard City”, los integrantes de Los Recuerdos
del Unicornio descubrimos a un cuarteto que desde el
principio se transformó en una de nuestras bandas preferidas.
Su residencia se sitúa en la soleada California y su
nombre, Djam Karet es un término indonesio
que hace referencia a la elasticidad del tiempo. Comenzaron
su periplo el año 85 y al pasar de los años
han ido forjando una merecida reputación que han intentado
consolidar con este “Night for Baku”; y a fe nuestra
lo han conseguido. Citando las explicaciones de la propia
banda, los “Baku” son una figura del
folklore japonés. Se trata de guerreros que se enclavan
en el entorno onírico, en el mundo de los sueños,
son valientes y luchan contra las pesadillas.
La interpretación musical que el quinteto –desde
el año 2002 cuentan con un nuevo miembro, el bajista
Aaron Kenyon- da de estos mitos se traduce
en nueve temas de impresionante rock instrumental en el que
como en los anteriores trabajos destaca las guitarras de Gayle
Ellet, aunque en este caso más apoyadas de
lo habitual por los teclados, que interpretan distintos miembros
de la banda. Aparte de esta mayor profusión electrónica,
los esquemas de la banda no han variado significativamente,
teniendo su música una vez más tendencia al
“jam”, a la improvisación, pero
no a un “jam” confuso, desestructurado,
sino a temas en los que melodías claras conducen a
momentos de improvisación siempre mesurados, siempre
controlados, para no cansar y que conforman temas completísimos.
Baste como ejemplo el cuarto corte, “Heads of
Ni-Oh” de esta perfecta yuxtaposición
entre la creatividad, la improvisación y la melodía.
Es quizás esta una de las características que
más nos han impresionado siempre en la música
de Djam Karet y que hace que lleguen a distintos
públicos dentro del estilo progresivo, y que sean respetados
por todos. Volviendo al disco, es difícil destacar
temas en tan homogéneo producto, pero quizás
nos quedaríamos con el citado “Heads
of Ni-Oh”, con “Dream Portal”,
corte que abre el trabajo, "Sexy Beast",
muy ambiental y electrónico y “The Falafel
King” con raices islámicas en su tramo
inicial.
Una
vez más Djam Karet han ofrecido a
sus fieles un producto de gran calidad, que se va degustando
poco a poco y en sucesivas escuchas. De hecho un servidor
y tras una sola audición valoró este trabajo
por debajo de su predecesor, “New Dark Age”,
craso error que procuraré no volver a cometer.
Puntuación - 9 |
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