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La
primera vez que escuché (y ví) a Don
Schiff fue en el concierto que dieron en la sala
Ritmo y Compás de Madrid, allá por mayo de 2001
el estupendo teclista Erik Norlander (quizá
un Emerson o un Wakeman moderno con estilo
propio) y su mujer, Lana Lane, baladista
incombustible.
Schiff
tuvo su momento de gloria interpretando en solitario un sorprendente
instrumental lleno de carácter, energía y capacidad
musical. Lo cierto es que ya desde el principio me llamó
la atención la presencia de un stickista en una banda
de prog-metal. Y es que esta circunstancia, en mi opinión,
tiene mucho que ver con las sensaciones de "todo-terreno"
que Schiff quiere transmitir en este trabajo
en solitario.
Un
primer y superficial vistazo a este "Peering
Over Clouds" (un disco de un señor que
toca el instrumento estandarte de los transgresores King
Crimson, con Tony Levin y Trey Gunn
como experimentados ejecutantes, o por citar a un paisano,
el de Guillermo Cides), nos puede hacer pensar en
musica experimental, agresiva o por el contrario, ambiental
y etérea.... Pero no, por muchos antecedentes que tengamos
metidos en nuestros oídos, este disco no va de eso.
Para
los que conozcan la trayectoria de este señor con Rocket
Scientists, Norlander y compañía,
y a pesar de estar producido por el teclista, advertirles
que tampoco es un disco de prog-metal. "Peering
over clouds" es un ejercicio musical que ha
de tomarse en pequeñas dosis; sumamente agradable al
oído, donde se suceden los ritmos y las melodías
atractivas, totalmente instrumental, sencillo, honesto, sin
excesos, positivo y lleno de vida, en el que Don Schiff
demuestra que el stick no es solo instrumento objeto
de experimentos musicales, sino, como decíamos antes,
un todo-terreno que sirve a todo tipo de estilos.
En
este disco, por mucho sonido de guitarra y diversos efectos
que se oigan y por increíble que parezca, solo hay
batería y stick. Don Schiff ha demostrado
tanto como los reputados Crimson, la versatilidad
y polivalencia de un instrumento mágico y en muchas
ocasiones hasta hipnótico, al extrapolar su sonido
al ámbito de una música más popular o
terrenal que la mayoría de sus colegas.
Este
es, en mi opinión, uno de los puntos fuertes de este
trabajo. Así, no sólo encontramos influencias
de los expertos cortesanos de la corte del rey carmesí,
sino que también podemos sentir esa sencilla emoción
que se siente cuando escuchas un buen disco de Eric Clapton
o de Santana (incluso encontramos una curiosa versión
del hermoso tema de Procol Harum, "A
Whiter Shade of Pale").
La
música de Schiff está enfocada desde
la humildad y la sencillez, el buen gusto y la profesionalidad.
Escuche el tema que escuche, es seguro que el oyente quedará
atrapado por la magia y cercanía de este estupendo
"Peering over clouds".
Puntuación - 7.25
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