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Aunque
la vía de exposición no sea desde luego mayoritaria,
en mi fuero interno siempre siento cierta incomodidad cuando
me dispongo a hacer la “crítica” o
más bien reseña de un disco. Parto de la base
de que la crítica en sí es totalmente subjetiva
y que las opiniones vertidas sobre un trabajo deberían
ser valoradas sólo cuando se refieren a aspectos técnicos,
siempre y cuando el crítico sepa de qué habla,
lo cual no ocurre en muchos casos. El resto de posibles comentarios
estarán siempre influenciados por los gustos personales
del reseñante, valga el término. Es quizás
por esta razón por la que mayoritariamente las críticas
de “Los Recuerdos del Unicornio”, suelen
hacer referencia a discos recomendados, no habiendo hasta
el momento ningún “suspenso” entre
los calificados. Sirva esta tediosa introducción para
dejar clara la posición de vuestros seguros servidores
sobre este tema.
Al
hilo de estos comentarios me dispongo a reseñar lo
último de Dream Theater, los reyes
del Metal Progresivo, y si no fuera por bandas que
de alguna manera iniciaron la tendencia, como Magnum,
Kansas, Queensryche o Rush,
podríamos hablar de los creadores de la etiqueta. La
influencia de estos músicos está realzando inequívocamente
al Progresivo en general y merced a sus trabajos muchos aficionados
a los sones duros se han acercado con interés a otras
tendencias dentro de nuestro estilo de cabecera. Esto básicamente
debiera servir para justificar y alabar la música de
estos maestros pero además grandes trabajos han jalonado
su carrera, convirtiéndose en “obras maestras”
del nuevo progresivo.
“Train of Thoughts” es lo último
de los americanos, que desde luego no nos hacen esperar mucho
para degustar sus propuestas ya sea dentro de la banda o en
los múltiples proyectos paralelos que abordan. Técnicamente
volvemos a estar frente a un gran trabajo, tenemos los ingredientes,
cinco músicos de excepcional calidad, aderezados con
medios técnicos irreprochables. Superando
esta valoración y profundizando en los entresijos de
la obra, estamos en mi modesta opinión ante lo más
duro que DT ha hecho desde “When
Dream and Day Unite”. Petrucci
se vuelve el líder absoluto, en detrimento de Jordan
Rudess que queda en un segundo plano, corto status
para un instrumentista de su categoría. Alguna vez
se escucha entre los mentideros progresivos que Jordan
es demasiado teclista para esta banda. No valoraremos esta
aseveración, pero desde luego creemos que Jordan
Rudess es demasiado teclista para “Train
of Thoughts”, y si la banda sigue por estos
vericuetos es posible que Rudess no dure mucho bajo
su disciplina. En
este éxtasis guitarrero de sublime calidad, desde luego,
despunta un tema instrumental, el que hace el corte cinco
del disco, “Stream of Consciousness“
,magnífico exponente de la faceta más progresiva
de DT.
Concluyendo,
los siete temas que componen “Train of Thoughts”,
cuatro de los cuales superan los diez minutos, discurren por
terrenos más duros que sus predecesores lo cual si
bien no llena del todo nuestra “sed progresiva”,
supone otro ladrillo en el muro de una brillantísima
carrera.
Puntuación
- 7'5 |
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