Nueva Selección
Web oficial de la banda
Dream Theater - The Majesty Demos
OCTAVARIUM  
DREAM THEATER  
2005  
     
   
Echolyn - The end is beautiful
     


“Tengo que comentar este disco”. Estaba acabando de escuchar Octavarium por primera vez, y me daba cuenta de que iba a ser mi a(u)dicción durante un tiempo. Preparaba una reseña sobre Deadwing de Porcupine Tree pero la he archivado (espero que momentáneamente) para escribir sobre el último lanzamiento de Dream Theater, no lo puedo evitar.

Y lo voy a hacer porque, a diferencia de Deadwing, que más o menos sigue los pasos de sus predecesores, este disco marca un cambio respecto a la anterior obra de DT, Train of Thought. Este último había dejado con una sensación de mosqueo a una parte de sus seguidores, los más progresivos, tanto por el disco en sí, como por hacia dónde podían evolucionar en el futuro. ¿Hacia el heavy puro y duro? Al fin y al cabo versionearon integros en algún concierto Number of the Beast (Iron Maiden) y Master of Puppets (Metallica). ¿Hacia el death metal? porque ya puestos a endurecer el sonido, no les quedaba mucho más recorrido. Y de repente se descuelgan con Octavarium, que se mire por donde se mire es una joyita a la altura de sus mejores producciones.

He leído en alguna parte que, de alguna manera, los discos de DT, desde Awaken, responden a una orientación central, digamos una tendencia dentro de su estilo: Falling into infinity (FII) sería el disco "Pop", Scenes from a memory (SFAM) el disco conceptual, 6 degrees of inner turbulence (6DOIT) el disco doble y Train of thought (ToT) el disco heavy (por supuesto). Pues bien, según esa teoría, este sería el disco progresivo.

Y, como decía el doctor Frankistein: vayamos por partes, que en este caso significa canción por canción.

El disco comienza con "The root of all evil" continuación de "The glass prison" y de "This Dying soul" de 6DOIT y ToT respectivamente. De hecho aparecen referencias a estas canciones especialmente a "This dying soul" (los versos "I wanna feel my body breaking" son una referencia explicita). He leído críticas de gente que les parece una estafa que se repitan, pero me parece un poco exagerado cargar las tintas por una autohomenaje que no dura más allá de 20 segundos (dentro de un disco de casi 80 minutos). Por cierto estas tres canciones tratan de los problemas con el alcoholismo de M. Portnoy, ya superados.

Después de la descarga inicial, llega el relax con "the answer lies within" una balada del estilo de “Anna Lee” o “Hollow years” (FII) o como Goodnight kiss, la 5 parte de 6DOIT.

A continuación “These walls” otra que recuerda el sonido más clásico de DT, podría estar en Awaken o Images & Words sin desentonar demasiado. Como se ve hasta aquí todo está dentro del repertorio “clásico” de DT. Despeja los temores de un ToT parte II, pero no supone un progreso estilístico ni una calidad sobresaliente. Se queda en, digamos lo estándar dentro de los que es la producción de DT.

Luego la primera sorpresa del disco, el toque pop: “I walk beside you”. En este caso desvelar las influencias es muy fácil: el mismo Portnoy las cita en la nota de prensa del disco: Coldplay y, sobre todo U2. De todas formas, en el estribillo parece que es el mismo Bono el que canta y los toques de Petrucci son muy a lo Edge...

Y a partir de aquí viene (para mí, obviamente) lo más interesante de Octavarium, las cuatro últimas canciones. “Panic attack”: toques funkys de Myung, solo teclas/guitarra marca de la casa y algunos fragmentos que recogen aromas de Muse (escuchad el minuto 6.45, en el estribillo). Junto con la que abre el disco, esta es la canción que más influencias de ToT conserva. Pero si hay trazas de Muse en esa canción, en la siguiente “Never Enough”, con esas secuencias de sintetizador, esa guitarra sobredistorsionada, incluso la voz... podría estar en Absolution despues de Stockholm Syndrome. A pesar de las referencias, para mí obvias, es una espléndida canción, (bueno, es que a mi me gustan Muse...)

“Sacrified sons” es una canción épica, lo que la mayoría de los fans progresivos de DT esperan de ellos: un temazo de 10 minutos, con introducción lenta, partes orquestales y fragmentos cañeros y duros Y esta vez, con una orquesta de verdad. Quizá lo más flojo del tema son las letras, un tanto ingenuas "como un trabajo de un estudiante de enseñanza media". Pero no son las letras lo que más nos importa de DT ¿o si ?.

De esta forma el ambiente se caldea para el "tour de force" del disco: “Octavarium”. Esta canción justifica por sí sola la adquisición del disco. Inevitablemente me viene a la cabeza "A change of seasons", pero más completa, más centrada, más madura, no es como la anterior una colección de canciones más cortas. Además es una autentica enciclopedia de los últimos 35 años de progresivo, plagada de guiños: desde la introducción, que parece un homenaje a Pink Floyd (Shine on you crazy Diamonds) para pasar a pasajes que podrían ser firmados por Genesis: ¡flauta!, guitarra acústica, piano y voz (pongamos cinema show, por ejemplo). Luego Myung se destapa con un pasaje similar al trabajo de Squire con Yes. En el minuto 12 Jordan se pone la capa de Rick Wakeman durante un rato y se marca un solo estilo mini Moog de los que te dejan la boca abierta y la baba colgando. A continuación un pasaje mas potente (Full Circle), muy en la línea de SFAM o 6DOIT con Portnoy respondiendo a James en la voz, para seguir con un duo guitarra/teclados made in DT que en su parte más rápida trae a la cabeza trozos de ToT. Luego la guitarra acústica y unas armonías gt/teclados que me recuerdan a Iron Maiden, van dejando paso al final, épico y climático con la guitarra de Petrucci sobrevolando una orquesta completa para acabar con unos efectos que se desvanecen. Toda una demostración de poderío para quien pensase que no eran capaces de hacer un clásico progresivo de veintipico minutos. Si musicalmente se pueden adivinar numerosas influencias y tendencias en Octavarium, las letras en Full Circle (la tercera parte del tema) homenajean a un buen monton de bandas citando títulos o estribillos: Beatles (lucy in the sky with diamonds, day tripper, entre otras), Pink Floyd (careful with that axe Eugene), Yes (machine messiah), Genesis (cinema show, supper's ready), Ramones (gabba gabba hey), Neil Young (hey hey my my), the Doors (light my fire), Who (my generation), y no sigo más por no aburrir. Ojo, a pesar de las referencias, tanto esta canción como todo el disco a quien más recuerdan es a ellos mismos, pero DT admite muchos matices y la técnica que poseen los muchachos les permite incorporar todo tipo de influencias en su música. Si a eso añadimos que son grandes fans de muchos tipos de música y que no les importa versionearlos en directo, pues de ahí salen todos los homenajes implícitos o explícitos que se aprecian en sus obras. Hay que darse cuenta que estamos ante una banda que ha compartido cartel con gente como Kansas, Spock Beard, y también con otras como Pantera, Slayer o Megadeth...Esta vez las referencias van más bien por el primer camino.

Si el anterior era el disco de Petrucci y Portnoy esta vez las dos P de DT dejan paso al resto. LaBrie canta más y mejor que en ToT, no hay temas instrumentales (por primera vez desde I & W 1992). Myung se destaca claramente en Panic attack y en secciones de octavarium. Y finalmente damas y caballeros: Jordan Rudess, que deja el segundo plano de ToT y emerge para hacerse con los focos con un trabajo soberbio, plagado de referencias pero manteniendo su estilo. Tiene más solos que Petrucci y los aprovecha a conciencia. Jordan estaba tan relegado en ToT que llegué a leer rumores sobre su separación de la banda, pero tras este disco queda claro que sigue y para bien. Portnoy realiza un trabajo consistente, pero menos prominente que en ToT. Finalmente Petrucci se limita a la faceta más rítmica en gran parte del disco (hay quien dice que ha tomado nota de Arjen Lucassen) y los solos no son obligatoriamente pirotecnias guitarristicas como sucedía con demasiada frecuencia en el disco anterior, aquí demuestra que puede hacer solos sin necesidad de desgranar 20 notas por segundo (escuchad el final de octavarium por ejemplo).

En resumen este disco es absolutamente obligatorio para todo fan de DT en su faceta más progresiva. Aunque no tan inspirado como SFAM o el segundo disco de 6DOIT, contiene lo que son, para mí, algunos de los mejores momentos de la banda y una canción candidata a la mejor de su carrera: Octavarium.

 
     
 

Jesús Llamas

 
Inicio Review
   
Dream Theater - The Majesty Demos
www.dreamtheater.net  
     
Echolyn - The end is beautiful
 
© Copyright LOS RECUERDOS DEL UNICORNIO
 
Vuelta a pantalla anterior