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Hacía
tiempo que no teníamos una buena ópera rock
que llevarnos al equipo de música. Y es que este es
un género difícil, pues lleva siempre asociados
unos adjetivos que no son fáciles de plasmar musicalmente.
Grandilocuente, espectacular, lírico, con gran orquestación,
son objetivos que más o menos se intentan cubrir en
mayor o menor grado en este tipo de obras. Con más
razón, si cabe, si, como es el caso, la temática
gira en torno al buen Rey Arturo, personaje que vivió
en una época que se presta como ninguna a la recreación
épica.
El
señor Gary Hughes se ha atrevido a
intentar la hazaña con este proyecto “Once
and Future King”, un trabajo que ha aparecido
desdoblado en dos discos independientes con pocos meses de
diferencia. El primero de ellos veía la luz el pasado
mes de julio, y la segunda parte, “Once and
future King (Part II)” es la que se acaba de
estrenar en estos primeros días del mes de octubre.
Como
en la primera parte –y como también es habitual
en las óperas rock- la legión de colaboradores,
sobre todo a nivel vocal, es tremenda. Mr Gary Hughes
puede presumir de haber conseguido reunir y dirigir a elementos
tales como DC Cooper, Lana Lane,
estupenda en su papel de Ginebra, Irene Jansen,
el gran Bob Catley, Sabine Edelsbacher,
la increíble voz de Edenbridge, al ex-Malsteen
Dougie White, al maestro
Sean Harris y a Harry Hess,
líder de los Harem Scarem, como narrador de
lujo en el epílogo.
Como
veis todo un ramillete de diferentes voces y estilos que hacen
que el trabajo esté a caballo entre el heavy más
duro –D.C. Cooper, o Irene Jansen,
mandan en ese registro- y el AOR más melódico
y amable, con la reina Lana Lane a la cabeza de estas
incursiones incluso comerciales, pero con delicioso gusto,
como es el caso de “Ocean of Tears”.
No falta la balada tierna, “I Still Love You
(I still Do)”, que interpreta el propio Gary,
ni los marciales acordes épicos, bien sazonados por
un potente coro, del único tema instrumental “Deius”.
El punto “operístico” lo pone
una voz impresionante, que desconocíamos, la de Sabine
Edelsbacher, puro sentimiento, que aparece una primera
vez junto a Bob Catley en el tema “Believe
Enough to Fight” y después en solitario
en el acelerado y cañero “The Pagan Dream”.
Y tenemos que destacar también el buen sabor que dejan
los preceptivos riffs de contundente guitarra que aparecen
dispersos por todo el disco.
Uniendo
todos estos ingredientes a una impecable producción
obtenemos una ópera rock de bella factura, gran calidad,
y fácil escucha, gracias a esa premeditada alternancia
entre las partes duras y melódicas. Quizás esté
algo falta de la espectacularidad que se preveía al
principio pero no pierde interés por ello. Recomendamos,
por tanto, un trabajo, que además tiene ya de entrada
la simple curiosidad de plantear una futurista visión
del mito de Arturo. Cambiar las espadas por las guitarras
es algo que hoy en día, tal y como está el patio,
recomendamos más si cabe que el propio disco.
Puntuación
- 7.5 |
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