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MADRID,
Sala Macumba |
Texto:
Francisco José López Palomo
Fotos: Luis Manuel Berreiros, Juan Carlos Muñoz y David Muñoz |
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El CAMELLO deja de caminar por el desierto ¿esta vez sí? |
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No era la primera vez que lo anunciaban. En los últimos años, aunque la cadencia de edición de discos en la suculenta carrera de los míticos CAMEL se mantenía estable en el compacto bianual, los rumores de que cada vez les resultaba más difícil rentabilizar las salidas se hacían clamor con cada nueva aparición. Siempre pensábamos que -esta vez sí- iba a ser el último disco de la banda, y por supuesto, la gira promocional con que siempre los acompañaban, como los buenos rockeros clásicos, también tenía el morbo y el misterio de hacernos pensar que -quizás- fuese la última vez que viésemos a Andrew Latimer y a Collin Bass sobre el escenario. Pero aguantaban. Lo malo es que todo llega, así que esta vez han querido disipar las dudas. El nombre de la gira es bastante revelador ¿no os parece? THE FAREWEEL TOUR -El Tour del adiós- Y mucho nos tememos que -esta vez sí- va en serio. Y mucho nos tememos que esto no es como el adios del torero mediático y figurín que se va y que vuelve, que se corta la coleta y le vuelve a crecer. Por eso acudimos a la sala Macumba con la pesadumbre de ánimo del velatorio final -qué funesto- por cuanto tiene de reflejo en nuestro propio ciclo vital -levantamos nuestro vuelo musical arropados bajo el ala inquietante del ganso nevado- Pero acudimos con el espíritu festivo del que gusta disfrutar en los buenos funerales, para ahuyentar las penas. Porque se prometía fiesta. Se había anunciado un histórico repertorio que -decían- incluiría a lo largo de dos horas y media los mejores momentos de la amplia carrera de este cuarteto inglés de tan larga vida. Siento decir que la fiesta no resultó globalmente tan efectiva y espectacular como esperábamos. Por un lado la sala no hizo honor a las figuras que esa noche honraban su escenario, pues el sonido no resultó todo lo nítido que recordamos en otras citas similares. Y por otro lado, una traidora afección de garganta -o una mala gripe, quien sabe- se cebó con el bueno de Latimer, lo que primero impidió que pudiésemos entrevistar al gentleman como ya lo hiciéramos en su anterior visita, y segundo provocó que nos escamoteasen media hora de concierto -dos horas duró- porque hay que reconocer que el avejentado Latimer, aunque aguantó duramente, se le notaba cansado y poco activo. Pero esas dos horas dieron para mucho. Nunca escuchamos con un sonido tan intenso, tan rockero, los temas de Camel. Andrew Latimer sigue siendo un dios de la guitarra, y su estilo, tan sencillo como efectivo, totalmente desprovisto de innecesarios adornos, puro sentimiento, pura desnudez del alma, sigue siendo un referente inconfundible, inigualable. Además tan importante ocasión requería un teclista de altura, y resultó todo un espectáculo adicional disfrutar de las evoluciones imposibles de Tom Scherpenzel, habitual de Camel en sus últimos trabajos y el que mejor ha llenado el hueco del desaparecido Bardens. Qué decir del alter-ego de Latimer, el perfecto complemento musical y personal del guitarrista, Collin Bass. La comunicación entre ambos está ya tan rodada, es tan sutil, que no se concibe el uno sin el otro. Y poco o nada podemos decir del "nuevo", el batería, un jovencito muy efectivo y animoso del que no sabemos ni el nombre. Parapetado tras su enorme set de percusiones varias ni siquiera pudimos sacarle en las fotos (excepto una, al final, en la que todos saludan). Sólo podemos decir que su actuación resultó muy competente y que él estaba totalmente imbuido del mágico ambiente de la noche. El repertorio fue tan histórico como se prometió. La presentación de su último trabajo, "A nod and A wink", no pasó de la mera anécdota, con escasamente un tema interpretado ("Fox Hill" si la memoria no me falla). El restó basculó desde un "Lady Fantasy" interpretado al principio -hasta hoy siempre lo utilizaban de cierre- hasta lo más emblemático que podáis imaginar, con lo que, a pesar de esas dos pegas que os indicaba al principio -un sonido no siempre bueno, pero suficiente, y un estado de salud nada más que regular de Mr. Latimer- la noche sí que nos quedará en el recuerdo. No es para menos. Sólo nos queda desear que al menos la música continue, aunque el "Camel On the Road" no vuelva a verse por las paredes de nuestras ciudades anunciando un nuevo concierto. Quien sabe. De momento nos queda el consuelo de poder escuchar y escuchar todo lo que han hecho ya. Os invitamos también a que echéis un vistazo por la galería fotográfica de este último concierto. Sin duda es otra forma de recordar. |
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Andrew
Latimer - guitarra y voz
Collin Bass - Bajo y voz Tom Scherpenzel -Teclados |
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| Francisco
José López Palomo Noviembre 03 |
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Latimer
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Todo
Camel
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Bass
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Latimer
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Bass
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Bass
& Latimer
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Latimer
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Latimer
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Tom
& Bass
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& Latimer
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Scherpenzel
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& Latimer
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& Latimer
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Tom
& Bass
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& Latimer
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Bass
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& Latimer
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Scherpenzel
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Scherpenzel
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Latimer
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Scherpenzel
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Scherpenzel
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Latimer
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Tom
& Bass
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Copyright LOS RECUERDOS DEL UNICORNIO
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