London Astoria. 8 de Diciembre de 2005.
-Concierto 20º aniversario “On A Storytellers Night”-

 
     
 
texto y fotos:
R A F A ..L L O R E N T E
 
     
 

Sólo algunas semanas antes de comenzar la gira celebración del 20 aniversario de la publicación del ínclito “On A Storytellers Night”, Tony Clarkin declaraba a la prestigiosa revista británica Classic Rock: “realmente no entiendo porqué la gente adora ese disco. De hecho yo llevo diez años sin escucharlo”. Obviamente al bueno de Tony no le quedaría más remedio que repasar acorde por acorde cada uno de los temas de aquel álbum, ya que se trataba de rememorarlos todos, manteniendo el orden en que fueron publicados en aquel vinilo de mitad de los ochenta. Y es que no siempre las canciones favoritas de un grupo son también las preferidas por sus fans. De hecho podría estar bastante de acuerdo con Clarkin, y afirmar que “On A Story...” fue un trabajo sobre valorado en su momento, que gozó de mayor repercusión a posteriori por significar en realidad el primer asalto de Magnum a las listas de éxito, además de contar con una de las portadas más mágicas y atrayentes de la época, la cual –dicho sea de paso- poco tenía que ver con su contenido. Sea como fuere “On A Storytellers Night” dejó su marca para siempre en el setlist de la banda, con clásicos como “How Far Jerusalem” o “Les Morts Dansant”, y representó la piedra filosofal que les abriría la senda para encontrar la manera de establecerse con garantías en el segundo lustro de los ochenta. El último disco favorito de los viejos seguidores, y el primero de los entonces nuevos incondicionales.

Todos ellos se dieron cita en el London Astoria la noche del 8 de Diciembre. Una velada para el recuerdo, para el pasado y mucho menos para el futuro, que se vislumbra incierto cuando magníficas bandas como Magnum no encuentran entre su clientela el relevo generacional deseado. Frente a un público cuya media de edad superaba con creces los treinta años, se lanzaron a la conquista de la credibilidad que su disco de 2004 “Brand New Morning” merece, interpretando magistralmente el tema título, para la práctica indiferencia del respetable, que como ocurre en tantas ocasiones cuando se trata de formaciones veteranas, mostraría poco interés por las incursiones del grupo en su repertorio más novedoso. En seguida la ágil “Backstreet Boy” arrancaría los primeros puños en alto de la noche, para inmediatamente arremeter con una vigorosa versión de “Rockin’ Chair”. Observando a Bob Catley y Tony Clarkin viviendo su interpretación de aquel single extraído de su fallida aventura norte americana “Goodnight L.A.” (1990), se explicaba por sí solo el porqué del fracaso yankee. Con los ojos cerrados podías escuchar una excepcional canción de directo, tocada con actitud y precisión. Con los ojos abiertos veías una imagen inadecuada para unos tiempos, aquellos, donde lo que primaba era la pose y la sombra de ojos. “We All Run” devolvía a Magnum de nuevo a la actualidad, una buena canción cuyo tempo no es siempre fácil de encajar en la dinámica de según qué concierto. No faltaron “We Need A Lot Of Love” y “Vigilante” de su época más exitosa, y “Soldier Of The Line” y “Sacred Hour” de su era más progresiva, para mayor disfrute tanto del teclista Mark Stanway, como de Tony Clarkin, quien refrendó durante toda la velada su impronta impecable, de guitarrista hijo de aquella generación británica de músicos preocupados en definir un estilo propio.

Tras un descanso de quince minutos los de Birmingham volvían para dedicarse ya por entero a “On Storytellers Night”. De principio a fin. De “How Far Jerusalem” a “The Last Dance”, todas coreadas nota por nota y palabra por palabra, por un público que se dejaba llevar por la música hasta situarse veinte años atrás. Entre medias, el hit single “Just Like An Arrow” resultaba de efecto inmediato, en su condición de precursora del AOR británico, mientras otros temas como “Two Hearts” o “Steal Your Heart” no terminaban de parecer cómodas en el nuevo milenio.

“Kingdom Of Madness” cerraría, como suele ser habitual, un show de sonido y ejecución intachable. Imborrable para cualquier nostálgico. Y desde un punto de vista más práctico, verificador de que Magnum jamás vivieron de un solo disco, que sus nuevas canciones gozan de toda garantía, y que los temas antiguos habituales en su setlist son los que, adaptados para los nuevos tiempos, aguantan mejor el paso de los años. Su discreta actuación en el “Lorca Rock ’04” fue la de un grupo circunstancialmente fuera de contexto. Su concierto en el London Astoria un hecho digno de ser recordado.

 
     
     
 

Tony Clarkin
 
     
     
   
     
     
     
     
 
© Copyright LOS RECUERDOS DEL UNICORNIO - Mayo 2006
 
     
     
 
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