| 15
y 16 julio 2005 |
| Peralta
(Navarra) |
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Hasta
ahora Peralta era una pequeña localidad navarra, cuyo
único interés turístico era el de estar
situada cerca de Olite, cuna de reyes, castillos y leyendas
medievales. Pero desde hace dos años, esta localidad,
que sigue siendo pequeña, claro, tiene un aliciente
extra que la sitúa entre las más codiciadas
para un curioso especimen de turista: el turista progresivo.
Esta
especie, en vías de extinción, por supuesto,
se caracteriza por una pasmosa facilidad para desplazarse
a los lugares más recónditos, por problemático
que sea el desplazamiento, siempre que en ellos se puedan
escuchar los fascinantes ecos del rock progresivo. Y eso es
exactamente lo que ocurrió en Agosto de 2004 en Peralta,
y lo que ha vuelto a ocurrir a mediados de Julio de este caluroso
y seco 2005.
Estamos
hablando del festival MINNUENDO, que con sólo dos ediciones
lleva camino de convertirse en cita ineludible para ese "rara
avis" que es el depredador de progresivo en directo.
El nombre le viene dado por el de la Asociación Cultural
que lo organiza, Minnuendo, que no es otra cosa que un grupo
de aguerridos caballeros y valientes damas -por utilizar el
palabreo medieval- que, hartos de ver como EL ROCK pasaba
de largo por sus tierras, camino de Madrid, Barcelona, o cualquier
lejana capital, decidieron organizarse para ir en pos del
ROCK. Así, comenzaron organizando viajes allá
donde la ocasión musical lo requiriese -en www.minnuendo.com
tenéis el detalle de cuales fueron-. Y no sé
si cansados de tanto viaje, o porque era el siguiente paso
natural, el caso es que lo que ahora hacen es aplicar la psicología
inversa: "traigamos nosotros a las bandas". Con
algo de ayuda oficial -si no no se explica- y con mucho, pero
que mucho esfuerzo personal, este grupo de jovenes ya ha cuajado
dos festivales de escándalo.
El
primero nos lo perdimos, pero los ecos de su éxito
y la encantadora simpatía de los componentes de este
inusual colectivo, envenenaron nuestras mentes y conquistaron
nuestras débiles voluntades. LOS RECUERDOS DEL UNICORNIO
nos liamos la manta a la cabeza, y organizamos una excursión
de lo más nutrida -niños, mayores, jovenes,
de todo había-. Pertrechados con el uniforme oficial
-una bonitas camisetas con el logo del programa- embarcamos
en la caravana a hijos, hijas, esposas, maridos, amigos y
quien quisiese venir, y nos echamos a la carretera. El objetivo
final era, por supuesto, disfrutar del festival, pero, ya
que estábamos, ese fue simplemente, el mejor colofón
para un fin de semana de lo más completo. Si os animáis
en la proxima edición que sin duda habrá, os
recomendamos que, antes de llegar a Peralta, os perdáis
en el misterioso valle donde los dinosaurios camparon a sus
anchas hace "cuatro días" - La ruta de los
dinosaurios, en la provincia de Logroño- O que paréis
el tiempo visitando la señorial Olite. O que contempléis
el organizado entramado social de numerosísimas familias
de buitres salvajes en Arnedo.
Como
véis, entretenimientos extra-musicales no os han de
faltar. Pero como lo que finalmente justifica el viaje es
ese cartel de lujo que resonó en nuestros oídos,
os dejamos con la detallada crónica musical que nuestro
compañero Tomás García Luis hizo del
festival, apenás una semana después de celebrado.
Seguro que cuando se consume la tercera edición ya
podremos decir aquello de "Sé lo que hicísteis
el último verano" .... Efectivamente, visitar
Peralta.
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II
edición festival MINNUENDO 2005
Un
inmenso éxito minoritario |
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| una
crónica de.. T O M Á
S.. G A R C Í A ..
L U I S |
21
julio 2005 |
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Si
te cuentan que un puñado de amantes de la buena música
ha culminado la segunda edición de un festival progresivo
en la plaza de toros de su pequeño pueblo de Peralta
(Navarra) no te lo crees a la primera y tu interlocutor
deberá esforzarse una vez más para convencerte
de que todo ello es verdad. No tuve la suerte de acudir a la
primera edición del Minnuendo de la
que en los sucesivos corrillos a pie de ruedo se contaban maravillas.
Para quien se ha perdido la presente edición del 16 de
Julio de 2005 pueden valerle quizás estos comentarios
personales sobre el evento, cuando todavía no ha pasado
ni una semana del festival.
El festival anunciaba a las 20 horas la actuación
de AMAROK, a las 22 horas la de ARENA
y a las 12 la de QUIDAM. Era un día
de muchísimo calor, terrorífico. A una hora
del comienzo del festival caía sobre el escenario un
sol de injusticia. Con buen criterio se retrasó el
comienzo del festival hasta las 21 horas. Sobre la plaza se
hizo la sombra y después, con la noche, comenzó
a brisear sobre el albero ese fresquito que creemos ilusoriamente
los de Madrid que hace permanentemente en el norte. Entonces
el tiempo fue una maravilla por lo que nada impidió
ya concentrarse en lo que me había traído a
Peralta.
Yo había acudido al Festival por el reclamo de ARENA
a quien tenía enormes ganas de ver por primera vez
en directo, y, particularmente, por la oportunidad de ver
en vivo tocar a uno de mis músicos preferidos, Clive
Nolan, pues me encanta absolutamente todo lo que
ha hecho este inglés, que es mucho, pues es sabido
que Clive Nolan compagina múltiples proyectos
musicales, pluriempleo al que obligan estos ya demasiado prolongados
malos tiempos para la lírica progresiva. Pero vayamos
por partes.
De los catalanes AMAROK había oído
hablar antes, a propósito de su disco “Mujer
luna”. Sin embargo su último disco,
de título impronunciable a la primera Quentadharkën,
es el que más me gusta globalmente, por ser más
rockero sinfónico y por la exquisita seda oriental
que acaricia tus oídos, aparte de los toques Keith
Emersonianos que gasta Robert Santamaría,
líder del grupo, en algunos temas. Además de
las canciones de este último disco dieron un repaso
rápido a su carrera. Si bien el CD permite apreciar
más matices en su música, su actuación
en directo aportó mayor vigor, calor y cercanía
en todos los temas, además de que optaron, como debe
ser creo yo en una actuación al aire libre, por interpretar
los temas más marchosos de su trayectoria. La sorpresa
final vino cuando en el bis interpretaron con rabia mediterránea
el tema Festa (o Celebration en
la versión inglesa) de los clásicos Premiata
Forneria Marconi, no sé si por influencia
de su extraordinario batería Renato di Prinzio,
medio argentino y medio italiano, como casi todos los argentinos
(que por cierto interpretó un solo magistral). Realmente
todos ellos, son unos músicos formidables y, además,
de fabricación nacional, a quien espero disfrutar en
más ocasiones. Muy recomendables tanto en CD como en
directo.
Después de un breve paréntesis para cambiar
bártulos aparecieron sobre el escenario los ARENA
al completo. Comenzaron como un trueno con las primeras notas
de Bedlam Fayre, tema potente que abre el
Pepper & Ghost, su último disco,
para mí uno de los mejores de su trayectoria, y del
que tocaron casi todos los temas. El resto de su repertorio,
de todo un poco, con el predominio de temas de su CD anterior,
Contagion. El sonido fue quizás el
aspecto menos bueno puesto que dependía mucho de donde
se situara uno. Yo opté por colocarme a la izquierda
del escenario, del lado del portentoso John Mitchell,
a quien pude paladear y casi palpar durante casi todos los
temas. En un afine de guitarra y a modo de broma se permitió
desgranar el comienzo del Horizons, el clásico
tema que Steve Hackett compusiera con Genesis,
si bien nos dejó con la miel en los labios pues no
pasó de ahí. Realmente fue al que más
en forma vi de todos los componentes de ARENA.
En cuanto a Clive Nolan no es el típico
músico que está para dar espectáculo
en directo por lo que se limita a hacer su trabajo con profesionalidad.
Tengo que decir en cambio que me resultó un tanto frío
en directo. Lo peor para mí fue que el sonido de los
teclados no fuera nada limpio. Fue el único punto negro
en la actuación. Por lo demás eché también
en falta algún solo de teclado…en fin un poquito
más de entrega. Bien es cierto que la que no tuvo en
el escenario luego la prodigó fuera del mismo pues
es pura amabilidad y simpatía.
Por su parte Mike Pointer estuvo permanentemente
escondido entre platillos y el humo constante que flotaba
sobre el escenario, aporreando con maestría su batería,
mientras Ian Salmon tocaba sin estridencias
su bajo, parándose de vez en cuando para hacer breves
duetos tanto con John Mitchell como, sobre
todo, con Mike Pointer. El cantante, Rob
Sowden, prácticamente reprodujo su actuación
para el tour de Contagion (tal como aparece
en el DVD), es decir, con su indumentaria negra y gafas amarillas
paseó constantemente por el escenario su espigada figura
de casi dos metros con sus típicos ademanes sobre el
micrófono. En resumen, creo que respondieron al común
denominador de los grupos ingleses, perfección y profesionalidad
sobre el escenario, con contados momentos de desenfado, que
en este caso corrieron a cargo de la interpretación
del ya casi himno del grupo, del Crying for Help,
y que todo el mundo conoce como el Help me
y que nos mostró por primera vez a Clive Nolan
fuera de su trono y cantando a duo con John Mitchell.
En total una hora y media de conciertazo que, peso a lo dicho,
no me defraudó en absoluto…sin trampa ni cartón,
los ARENA son igual de buenos en directo
que enlatados.
Después del conciertazo de ARENA
y con más de una garganta ya afectada me sorprendió
que el personal tuviera todavía más ganas de
marcha. Después de ARENA se marchó
parte de la gente pero los que quedamos pudimos gozar de otro
buen concierto. Me decía un amigo que el secreto de
un buen concierto es muy sencillo, simplemente hay que tener
una buena banda y unas buenas canciones. Y eso creo yo que
es lo que sucedió con los polacos QUIDAM.
Presentaron y tocaron creo que en su integridad su último
disco SurRevival, que, es cierto que no tiene
nada que ver con su trayectoria anterior, pues ahora han cambiado
de cantante, chica por chico, y de idioma pues este canta
en inglés. A mi este disco de los polacos me gustó
desde la primera vez que le oí y me suena un montón,
salvando lo que haya que salvar, a la línea última
de PORCUPINE TREE y su Deadwing…no
sé si estaré equivocado pero es una asociación
que me vino desde la primera audición. La actuación
del grupo fue correcta y caracterizada, por una parte, por
los muchos vatios de sonido que le pusieron, y por otro, por
la simpatía del cantante que, al filmar esporádicamente
al público con su cámara digital, animó
bastante el cotarro. En definitiva, como digo, otro buen concierto.
Un paréntesis. Los tres últimos discos tanto
de AMAROK, ARENA como QUIDAM
tuve ocasión de oírlos previamente al concierto
al bajármelos de Internet. Ahora, en mi discoteca particular,
tengo los tres originales….que probablemente no hubiera
comprado nunca si no los hubiera oído antes….
Por eso cabría preguntar si este uso de Internet es
bueno o malo para la música, para este estilo de música
que tanto nos gusta. Yo creo sinceramente que no solo no es
malo sino que es un uso y utilización positivo siempre
que, en mi opinión, se respete la máxima ”
…si un disco te gusta…cómpralo…..si
puedes”…. porque si no puedes no te lo vas
a comprar nunca de todas formas, por lo que no existe globalmente
daño alguno al artista. En fin este es otro debate
de otro momento.
Volviendo al concierto,
cuando eran más de las tres de la mañana todo
terminó y comenzamos a bajar de la nube musical en
la que nos habían metido estos locos de Peralta
a quien hay que felicitar de nuevo y animar a repetir la experiencia
para que este Festival se consolide. Bien es cierto que esperaba
más asistencia. En total seríamos como mucho
400 o 500 personas en el momento álgido de la actuación
de ARENA… …una asistencia muy,
muy escasa para el cartel de lujo que se había confeccionado.
El problema es el de siempre…falta de promoción
de este tipo de música para enseñarla a la gente,
sobre todo a los más jóvenes, y que sean ellos
los que decidan si la quieren o no. Por el contrario lo que
se muestra masiva y machaconamente es otra cosa, generalmente
creada y fabricada por los mismos que quieren venderla y que
tienen el poder de hacerlo…en fin…una pena. Bien
es cierto que la onda del rock progresivo o sinfónico
no ha sido nunca una música de masas ni mucho menos,
pero de ahí hasta el extremo actual en el cual los
asistentes a este tipo de actos se miran (nos miramos) como
si fuéramos de alguna secta extraña dista mucho
camino. En fin, ellos, los demás, se lo pierden, mientras
nosotros podemos empalmar tres conciertos extraordinarios.
Enhorabuena a la Asociación de Peralta
y gracias por haberlo organizado…ha sido, de nuevo,
otro inmenso éxito minoritario.
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