LA PERFECTA MÁQUINA DEL TIEMPO
Viernes, 6 mayo
Kursaal
(San Sebastián)
Sábado, 7 mayo
Palacio de Congresos
(Madrid)
Domingo, 8 mayo
Palau des Sports
(Barcelona)
de a2005 a 1975a en sólo dos horas
 
Ha sido tal el interés que ha despertado esta presentación en España de THE MUSICAL BOX, y tal la sensación que nos ha dejado, que las referencias que hemos obtenido del mismo han sido muchas. A continuación os mostramos 4 crónicas que sirven para que os hagáis una idea bastante clara de lo que aconteció, si es que no asistísteis. Tomaos vuestro tiempo.
 
 
 
EL ESPECTÁCULO DEBE CONTINUAR
por J O R G E ..J I M É N E Z
Volver a inicio de página
 

¡¡¡ El espectáculo debe continuar...!!! ¡¡¡Genesis sigue vivo.!!! O mejor dicho, The Musical Box lo han resucitado con su espectáculo musical, cuya estética representada a través de las luces, el escenario, algún que otro efecto especial, incluso la ropa que caracterizaba al cantante, pero sobre todo del juego de diapositivas mostrado tras el escenario a lo largo de todo el evento, hacía sentir que Genesis, los primeros Genesis, los del Selling England, el Tresspass, el Foxtrot y el The Lamb..., habían vuelto a los escenarios para deleitarnos a un público entregado que añoraba las músicas de otros tiempos cuando el grupo estaba aún unido.

No se puede negar la calidad de un grupo, Genesis, cuyos discos perduran a lo largo del tiempo y que una vez "desaparecido" el formato original (a la salida de Peter Gabriel) supo alimentar las exitosas carreras de varios de sus miembros por separado (Phill Collins, Mike & the Mechanics y el propio Peter Gabriel) además de continuar existiendo como grupo con varios discos de una calidad alcanzada por muy pocos.

Pero no pretendo venderos a una formación que no necesita ninguna promoción y si os cuento, que si os perdisteis el conciertazo de The Musical Box en el Palacio de Congresos el pasado sábado, deberíais arrepentiros por haber sido tan perezosos, avaros y/o escépticos.

Sigo contando... la cosa no empezó tan bien como yo esperaba. El sonido no estaba a la altura de los músicos y aún así, los que allí nos reunimos, poco a poco fuimos entrando en calor. La idea, como versaba y se las prometía el montaje, era oír The Lamb Lies Down on Broadway tal y como lo tocaron en el '74 los músicos originales. La ejecución de la obra estuvo rozando la perfección, se agradeció que en "Back en N.Y.C." se le fuera un dedo en una nota al teclista para comprobar que el espectáculo era en directo y no estábamos oyendo el disco grabado en su día. A partir del "Counting Out Time" el técnico de sonido puso en orden y concierto todas las notas que salían del escenario y la audición mejoraba sensiblemente. O quizás fuese el publico que disfrutaba de aquel evento como si hubiésemos retrocedido 30 años en el tiempo, pero no, no se oía mejor. Mucho mejor. "Lillywhite Lilith" era el punto de inflexion y llegó casi por sorpresa, sin darnos cuenta. Nos habíamos metido entre pecho y espalda medio concierto (o el primer disco, que es lo mismo) y estábamos disfrutando de la calidad de estos músicos que no cesaban en su empeño de revivir el pasado.

Ya, completamente desarmados y convencidos de que el grupo valía la pena, asistimos ensimismados a la plástica puesta en escena del nacimiento del "bueno de Rael", su evolución en el escenario, su desdoblamiento y omnipresencia, la ejecución de todos los temas del disco de igual forma (quizás demasiado igual) que fue grabado y por fin, para terminar la evolución de "It", el tema con el que finaliza el disco-espectáculo.

No podíamos más, pero tampoco podíamos irnos sin más. Nos había sabido a poco. Pedimos más. Exigimos los consabidos bises... ¿qué tocarán? ¿tendrán algo suyo? ¿saldrán a tocar otra vez o esto era todo?. En fin, salieron y tocaron una vez más lo mejor de la esencia de los Genesis, se habían alimentado de ellos y volvían a aparecer más Genesis que antes tocando un par de temas de discos antiguos, antiquísimos: The Musical Box (Nursery Crime) y Watcher of the Skies (Foxtrot).

Impresionante... (o acojonante según el foro).

Yo creo que The Musical Box hacen un meritorio homenaje, tanto a los seguidores de Genesis como a los amantes del Rock Sinfónico y al propio grupo original, que ha de sentirse orgulloso de que alguien los "plagie" de una forma tan fiel y espectacular como lo hace este grupo canadiense.

 
 
 
LA PERFECTA MÁQUINA DEL TIEMPO
por F R A N C I S C O. .L Ó P E Z
Volver a inicio de página
 

Vaya por delante que para mí, que me enorgullezco de confesar que Genesis es la banda que mayores satisfacciones -musicales, claro- me ha producido, el disco “The Lamb lies down on Broadway” no es, globalmente, el que elegiría como mi favorito. Pero admito que este trabajo atesora en su interior sin duda los mejores momentos de su dilatada carrera, los más intensos, los más complejos y líricos.

A pesar de ello, el reclamo con que los canadienses THE MUSICAL BOX vendían sus citas españolas me resultaba sobradamente poderoso: el espectáculo original del disco The Lamb... del año 75 tal y como lo concibieron y ejecutaron los Genesis originales, avalado además por los propios Genesis que han dado su beneplácito, y por el boca_a_boca más que favorable de 11 años calcando a los famosos británicos por los escenarios del mundo –principalmente Norteamérica e Inglaterra- con éxito de público incuestionable.

Ante este planteamiento se puede ser todo lo crítico que se quiera: que si ya no se lleva el progresivo, que si hay que mirar hacia el futuro, y no hacia el pasado. Incluso se puede opinar sobre si esta clase de música es pretenciosa, ampulosa, recargada y todos esos adjetivos con que los que no la disfrutan suelen bombardearnos a los que nos gusta la música pretenciosa, ampulosa y recargada. Pero lo que nunca se puede hacer –y en algunos medios de comunicación se ha hecho- es minimizar la dificultad de levantar y sostener con ese nivel de precisión, un espectáculo tan complejo y cuidado como el que ofrecieron THE MUSICAL BOX el pasado 7 de mayo en Madrid (el día anterior en San Sebastián y al día siguiente en Barcelona).

El evento tuvo lugar en un Palacio de Congresos sorprendentemente lleno para lo poco “de moda” que está el progresivo –en torno a 1.100 personas, todo un record en Madrid para algo así- y desde el primer momento se respiraba ese aire “retro” que la banda quiso plasmar. Al entrar al recinto se podía ver el sobrio escenario preparado, con los instrumentos y la ubicación de los músicos a la vista de todo el mundo. Y mucha gente, como si se tratase de la visita al museo de la historia, antes de acomodarse en sus butacas se acercaba a contemplar algo parecido a un mellotron, o la enorme batería que después haría sonar el clon de Phil Collins, o varias guitarras alineadas que más tarde utilizaría el emulador de Steve Hackett.

A la hora en punto, con británica exactitud, se apagaron las luces, y la voz de Rael Robles –no, no el protagonista ficticio de la historia conceptual que cuenta The Lamb, sino una persona real, de carne y hueso, que se llama así por afinidad, y que es uno de los que más empeño puso en que finalmente este concierto se celebrara a pesar de las dificultades, que hubo muchas- anunciaba que estábamos a punto de viajar al pasado. La premonición no pudo ser más exacta. Hasta el más mínimo detalle se vio reproducido desde que empezó a sonar la primera nota hasta que se apagó la última. Evidentemente, la posición de los músicos sobre el escenario era la original. Pero lo que no tenía porqué ser tan evidente es que hasta el corte de pelo de los músicos era similar al que lucían los melenudos setenteros, excepción hecha del batería, que ciertamente llevaba el mismo corte de pelo que Collins, pero en la actualidad: calvo, calvísimo (en aquélla época, Phil era tan peludo como el resto).

Uno de los indudables atractivos del espectáculo está en la fidelidad con el original –a tenor de lo que comentaban los muchos asistentes que presenciaron en su momento, año 75, el montaje de los auténticos Genesis- cosa especialmente meritoria ya que no se conservan grabaciones completas de aquellos conciertos, tan sólo fragmentos. La reproducción está basada en imágenes, trozos, conversaciones, supuestos posteriormente confirmados. Y todo eso, meticulosamente mezclado, es lo que da lugar a la reconstrucción puesta en escena.

En cualquier caso la idea es tan sencilla como efectiva. El escenario es amplio y sobrio. Sendas tarimas independientes elevan por separado a cada uno de los músicos. Y entre el hueco que dejan las tarimas se cuela un ubicuo sosías de Gabriel, que aparece y desaparece por doquier, cambiando continuamente de extraños disfraces y llevando todo el peso de la representación y de la narración. Junto a él unos intencionadamente estáticos músicos ejecutan con precisión el libreto, mientras unos potentes juegos de luces, generalmente de tonos claros y suaves, van acompañando la historia, oscureciendo o iluminando con gran precisión distintas partes del escenario. El aparato “no musical” del espectáculo se completa con la proyección de unas 1.200 diapositivas (las originales, cedidas por los propios Genesis) sobre un enorme tríptico blanco que preside el fondo del escenario.

El esfuerzo del que hace de Gabriel es, como decimos, hercúleo. Y es, además, sorprendente el parecido de su voz con la del original. Pero he de decir que, si bien todos estos cambios resultan de lo más vistosos y necesarios para el buen desarrollo de la historia, si nos ceñimos a la parte puramente representativa del papel, los movimientos resultaban algo rígidos y poco naturales en algunos momentos (curiosamente, sobre todo en aquellos en los que el intérprete no iba disfrazado de nada). Pero era tan hechizante la similitud de la voz, y tan mágico observar el fondo de armario que lució el cantante -la cazadora de cuero y los vaqueros de Rael, el colorista cono giratorio que albergaba a un cantante completamente vestido de blanco en su interior, el extraño ser purulento que emerge de un enorme preservativo, las túnicas de gran sacerdote de uñas largas, la caracterización de viejo renqueante- que esa rigidez no desmereció el resultado.

El apartado musical –al fin y al cabo el que más nos interesa- se sostiene magistralmente con la perfección con la que los componentes de THE MUSICAL BOX interpretan la partitura original. A pesar de que algunos críticos que me atrevo a calificar de desganados profanos opinen que reproducir con precisión el sonido Genesis es algo que no tiene mérito –remito a los lectores a la sección de artículos para aclarar este extremo– el libreto de esta obra es particularmente complejo y dificultoso. Y el hecho de que el público estuviese virtualmente trasladado a los años 70 es de un mérito digno del mago Copperfield. Como anécdota que corrobora la obsesiva fidelidad con el original os contaremos que el émulo de Phil Collins –un batería descomunal que tampoco paró de trabajar ni un segundo- es diestro en su vida “normal”. Y aprendió a tocar la batería con la zurda -¡tela!- para parecerse todo lo posible a su admirado Collins. Desde luego tan tremenda gesta le valió el reconocimiento de un público absolutamente entregado y extasiado.

Y entregados y extasiados llegamos al final de la representación, al tema IT que cierra el doble trabajo de Genesis. ¿habría bises? No sabíamos, pero los solicitamos con insistencia. Habíamos disfrutado del paseo y nos resistíamos a que se acabase. Poco se hicieron esperar. Tímidamente saludaron, y volvieron a posicionarse para deleitarnos con nuevos temas ya extraídos de otros trabajos de la misma época. Y la misma calidad, el mismo mimo, el mismo respeto, y el mismo ensimismamiento por parte del público. Pudimos escuchar dos temas más. El primero, aquel del que la banda ha cogido su nombre, THE MUSICAL BOX, incluído en el trabajo NURSERY CRIME, con un alter ego de Gabriel nuevamente vestido con aparatosas y coloristas túnicas. Y el cierre, igualmente antológico: WATCHER OF THE SKIES (Foxtrot). Y ahora sí, el público de pie aplaudiendo, y las luces de sala encendidas, inequívoco signo de que la máquina del tiempo apagaba los motores tras dos horas de intenso viaje. Al final del concierto, corrillos generalizados de satisfacción y admiración hacia los canadienses. Totalmente merecido.

Tras los años 70, la historia de Genesis, lejos de apagarse con la marcha de Gabriel tras este The Lamb, continuó deparándonos momentos más que reseñables. Los propios Genesis evolucionaron, afortunadamente, y sus directos sobrepasaron con creces la calidad musical que ya mostraban en los años 70. Baste escuchar, por ejemplo, el directo del año 93, "The way we walk", con una calidad de sonido sorprendente y un nivel musical superior, o, previo a esa grabación, recordemos los que lo vivimos el fantástico concierto que ofrecieron en el estadio Vicente Calderón –sí, llenaban estadios- , ya sin Gabriel ni Hackett, en el año 87, en la gira de aquel superventas Invisible Touch, un disco muy comercial que tan sólo se salvaba por la impresionante calidad de la puesta en directo ¿Se le podría pedir a THE MUSICAL BOX que hiciesen lo mismo, que también evolucionasen? Sí, se podría, pero claramente no es ese su objetivo. Sí lo es el de trasladarnos al pasado, a la fecha que ellos libremente han elegido, de forma fiel, perfecta, sin excesos, con las limitaciones que hubiese en esa época, y con el indudable encanto de esos años. El objetivo es capturar la magia de aquellos conciertos irrepetibles y trasmitir al público la sensación de estar en un show original de Genesis. No engañan a nadie. Es lo que venden y es lo que hacen, con una maestría fuera de toda duda.

El vértigo que me produjo este viaje fue de lo más placentero, así que yo no me lo pienso. Si el año que viene, como prometen, la “perfecta máquina del tiempo” vuelve a la ciudad con el espectáculo “Selling England by the pound”, seré el primero en echar la moneda que inicie el nuevo viaje ¿No dicen que cualquier tiempo pasado fue mejor? ¿o era peor? Que cada uno elija su opción.

 
 
 
The Musical Box con THE LAMB LIES DOWN ON BROADWAY en Madrid, mayo 2005
por A L B E R T O ..P A Z O
Volver a inicio de página
publicado previamente en el número de Mayo de LA CAJA DE MÚSICA
 

Hola amigos. Os escribo, todavía alucinado, después de asistir al concierto de The Musical Box en Madrid. Ya se ha hablado bastante en La Caja de sus características y de sus fines con lo que me voy a limitar a comentar el concierto. El marco, incomparable: el magnífico Palacio de Congresos y Exposiciones de Madrid, cuya acústica y condiciones de visibilidad son insuperables. El público, casi masivo, unas 900 personas, mayoritariamente de mediana edad aunque había varios matrimonios con niños que se lo pasaron en grande comprando camisetas estampadas.

Entre ellos estaba Susana Griso (¿quién?) La presentadora de los telediarios de Antena 3 de Television junto a Matías Prats. Podrían pensar que habrán repartido entradas por las teles, pero el caso es que, junto con su acompañante estaban comprándose camisetas (de chico y de chica) y folletos de la gira. Así que a partir de ahora ¡no puedo evitar verla de otra manera! ;-)

La expectación, máxima como se dedujo por ejemplo, de la exploración minuciosa del escenario que llevamos a cabo algunos curiosos; en mi caso en la búsqueda de un mellotron, que no había, porque el teclista utilizó samplers, pero eso no importó; sí había un hammond. En otros casos, las fotografías hechas por algunos de los asistentes con el escenario como fondo.

En fin, "The lamb..." es el disco con el que he crecido y se ha fortalecido mi gusto por el progresivo, y además poseo en video algunas de las pocas filmaciones que existen de aquellos conciertos, así como la versión en directo de todo el LP que viene en los "Archives", y conozco bastante bien las anécdotas que rodearon a la grabación y a la gira.

Probablemente no sea el mejor disco de Genesis pero sí el más original y dramático.

En general, he de confesar que acudí con una sensación extraña. ¿Qué íbamos a ver? Está claro que no eran Genesis pero parece ser que los imitaban muy bien. ¿Podrían decepcionar? ¿Saldría desilusionado? ¿Se justificarían mis nervios previos al concierto? (el atasco que había ante el Bernabeu casi nos hace llegar tarde).

En fin, se apagan las luces, una voz nos da la bienvenida al pasado y nos recuerda la prohibición de hacer fotos con flash para no interrumpir el espectáculo, y a continuación, otra voz, sospechosamente conocida, nos explica, en inglés, la historia que va a desarrollarse. Sin más dilaciones comienza a sonar "The Lamb..." se encienden las luces e irrumpe en el escenario el sosías de Peter Gabriel y se hacen visibles los demás instrumentistas, entre los cuales el batería se parece muchísimo a Phil Collins, no sólo en sus gestos sino físicamente (y en su voz, como luego comprobaríamos). La disposición en el escenario es la misma que la que muestran las fotos históricas y el sonido, apabullante, con los pedales de bajo de "Rhuteford" retumbando (este Rutheford es zurdo, sin embargo), la guitarra de "Hackett" sonando como un reloj y los teclados de "Banks", académicos, impecables, acompañados por la potente batería de "Collins" y las evoluciones y gorgoritos de "Gabriel", absolutamente calcadas. La sucesión de diapositivas tras los músicos y los juegos de luces generaron una sobresaturación de estímulos visuales que materialmente dejaban atónitos al personal. Desde el "early morning Manhattan..." se vio que aquello iba a ser grande, incomparable, alucinante... Y así fueron desgranándose los temas del concierto a cual mejor: fortísima "Fly on a Windshield", curiosa la interpretación de "Cuckoo Cocoon", con "Gabriel" tirado en el suelo y tocando la flauta, potentísima "In the Cage",... Una pausa para unos ajustes técnicos, con perorata de "Gabriel" incluída, y toses de "Hackett" (yo creo que formaban parte del show, para replicar el ambiente exacto), dio pie a la impresionante "Back in N.Y.C.", y a las más sosegadas "Hairless Heart" (que le oímos tocar al verdadero Hackett dos semanas antes), a la comercial "Countig out Time", y a la masivamente coreada "Carpet Crawlers", culminado con la sinfónica "The Chamber of 32 doors".

Una nueva descarga con "Lilywhite Lilith" atronó nuestros oídos de maravillas antes de uno de los mejores momentos: "The waiting room", acompañado de sombras chinescas en la pantalla del fondo y de la interpretación de oboe por parte del cantante. Y después otro de los mejores momentos: "The Lamia", con el cono multicolor cubriendo a "Gabriel", vestido de blanco en su interior, y unas melancólicas imágenes de fondo, de una belleza apabullante. Y sobre todo "The colony of Slippermen", con la salida de ese ser globuloso que emergió de un inmeso falo rojo y se puso a inflar sus atributos ante el cachondeo del respetable, todo ello acompañado por un juego de luces impecable.

Un momento memorable fue "Riding the scree", donde "Gabriel" y "Hackett" hicieron mutis por el foro y sólo se quedaron en escena "Rutheford", "Collins" y "Banks", sonando con una potencia inusitada y demostrando lo grandes instrumentistas, ademas de buenos actores, que son estos músicos. Y para culminar, la alucinógena puesta en escena de "it", con rayos láser y la aparición de un maniquí doble de "Gabriel" que dejó atónito al personal por la magnífica conjunción entre luces, actuación y música. Aplausos a rabiar, petición de bises ("Suppers Ready", pedían algunos) y aparición de los músicos, con "Gabriel" completamente vestido de negro, para interpretar "The Musical Box", con perorata previa incluída, con la voz calcada a la del verdadero Gabriel. Para mi gusto, fue uno de los mejores momentos de la noche, con un sonido potentísimo (siempre me pareció un poco suave esta canción) y un final apoteósico con la máscara de anciano gritando "touch me now, now, now..." que todos coreamos como posesos. Y para finalizar "Watcher of the Skies", con el disfraz de murciélago y los ojos iluminados en la oscuridad, tras la impresionante entrada del sonido del mellotron (la pena es que no fuera un mellotron de verdad) y el ambiente mágico que caracteriza a este tema para cerrar un conciertazo.

Salimos de allí montados en una nube. Decía la crónica de "El pais" dos días después "Pero no eran Genesis", ¿Y qué? No sólo los recreaban perfectamente y sonaban idénticos sino que encima son magníficos instrumentistas que nos han hecho soñar por dos horas inolvidables que han cumplido con creces los inconvenientes de los viajes, el calor, el cansancio..., sacrificios que en este caso se hacen con gusto.

¡Gracias muchachos, nunca os olvidaremos!

Un saludo

 
 
 
The Musical Box con THE LAMB LIES DOWN ON BROADWAY en Barcelona, mayo 2005
por J U A N.. M E L L A D O
Volver a inicio de página
publicado previamente en el número de Mayo de LA CAJA DE MÚSICA
reproducimos esta crónica por el interés especial que tiene la gran cantidad de datos históricos que muestra
 

El 20 de Noviembre de 1974 en Chicago, GENESIS comienza una gira mundial para presentar su doble álbum conceptual "The Lamb Lies Down On Broadway" todavía inédito por esas fechas, ya que dos días después se editó en formato doble vinilo en todas las tiendas de discos.

El espectáculo ofrecido aquella noche maravilló y a la vez defraudó al público asistente, pero nadie pudo decir que GENESIS no estaba ofreciendo todo un show lleno de efectos visuales, personajes irreales e inquietantes y el protagonismo del personaje de la historia, RAEL.

El show fue mostrado en mas de 100 ocasiones, apoyados por 1.120 diapositivas creadas por Geoffrey Shaw y Theo Botschuyver bajo la supervision de Peter Gabriel que se proyectaban en tres pantallas al fondo del escenario. Peter Gabriel explicaba al público entre algunos temas la historia, lo que permitía al equipo técnico cambiar los carretes de las diapositivas. A veces no dejaba mucho tiempo y salían desincronizadas.

Tambien este show, como los anteriores, se caracterizó por la aparición de dos caracterizaciones espectaculares de Peter Gabriel como "The Lamia" una especie de cortina circular de ducha que se alzaba y que de tanto en tanto se alumbraba para ver aparecer a Peter Gabriel dentro cantando con la cortina dando vueltas y el personaje de "The Colony of Slippermen", un disfraz grotesco de una figura deforme y viscosa cubierta de bultos y jorobas con dos globos previamente inflados simulando los genitales.

En mayo de 1975 en Besanson (francia) acabó la gira en la que debió ser la penúltima actuación, ya que la gira estaba previsto que finalizara en Toulouse, pero por falta de ventas se suspendió. Peter Gabriel, antes de comenzar el show, tocó esa noche entre bastidores "The Last Post" acompañado de un Oboe y es que ya estaba decidido que Gabriel dejaba GENESIS y que aquella iba a ser su última actuación con el grupo.

Por todos los problemas habidos de desincronizacion, sonido, (estabilidad visual), etc... los protagonistas nunca quisieron o autorizaron una grabación completa de aquella gira. Sí existen fragmentos grabados en 8 mm de una calidad de sonido e imagen pésima.

Yo por aquel entonces llevaba pantalones cortos y por supuesto con 12 años ni sabía de la existencia de GENESIS por lo que no asisti al concierto, que precisamente celebraron por entonces en el nuevo pabellon de Badalona un Domingo 9 y un Lunes 10 de Marzo de 1975

Más tarde, como a muchos de nosotros, la sola idea de habernos perdido aquella época provocaba como un agujero negro insalvable... y la envidia de aquellos que sí pudieron.... hasta que .....

THE MUSICAL BOX Licensed worldwide by Genesis and Peter Gabriel presenta GENESIS "THE LAMB DOES DOWN ON BROADWAY TOUR"

Intérpretes:

Denis Gagne – Lead Vocal, Flute, Percussions
Martin Levac – Drums, Percussions, Vocals
François Gagnon – Electric guitar, 6 and 12 strings acoustic guitar, electric Sitar
Sebastien Lamothe – Bass, Acoustic and Electric Guitar, Bass pedals, Back vocals
Eric Savard – Keyboards, Organ, 12 strings acoustic Guitar, Back vocals

Musical Direction: Sebastien Lamothe
Artistic Direction: Serge Morissette

The Musical Box es un grupo francocanadiense que en Julio del 2000 obtuvieron permiso de los miembros de Genesis, incluido Peter Gabriel para escenificar e interpretar el show ofrecido por GENESIS a finales del 1974 y 1975 llamado "The Lamb lies down on Broadway".

Atrás quedaban largos y duros meses de preparación, la búsqueda de información a través de las escasas filmaciones existentes en 8mm, audios piratas, de las miles de fotos, información de las entrevistas a personas que trabajaron como técnicos de equipo y sonido en los conciertos originales, las 1.120 diapositivas originales proyectadas en 3 pantallas cedidas por el propio Peter Gabriel, la búsqueda y reproducción de los instrumentos utilizados por entonces (algunos cedidos por los propios músicos para su clonación), las máscaras y disfraces de "The Lamia" y "The Colony of Slippermen", el vestuario (tejanos con dobladillo incluido, camisa blanca, cazadora de cuero y deportivos), maquillaje, luces, estroboscopios y flashes, coreografía y escenarios para finalmente reconstruír y recrear con toda fidelidad el show ofrecido 25 años atrás por GENESIS.

... y lo mas difícil actores y músicos que tocaran e interpretaran a la perfección a los míticos Peter Gabriel, Phil Collins, Mike Rutherford, Tony Banks y Steve Hackett que se verían finalmente reflejados en Martin Levac y Guillaume Courteau (Batería), Denis Gagne (voz), François Gagnon, Denis Champoux y Christian Herbert (guitarra) Sebastien Lamothe (bajo) y Eric Savard y David Myers (Teclados).

Llegaria el 11 de Octubre del 2000, cuando THE MUSICAL BOX presentan por primera vez "The Lamb Lies Down on Broadway" en el Montreal Spectrum de Canada.

Los músicos originales de GENESIS apoyarían este evento, asistiendo o participando como fue el caso de primavera del 2002, Peter Gabriel y Mike Rutherford asistieron a algunos shows y Steve Hackett a parte de ensayar con ellos, tocó un bis 'Firth Of Fifht' con The Musical Box en el London Royal Albert Hall. Hace poco, el 24 de Febrero 2005. En el "Grand Casino" de Ginebra (Suiza), Phil Collins se unió a la banda para tocar en el bis "The Musical Box".

... y bien, envueltos en un aviso previo de anulación del show sino se vendían más entradas anticipadas, se presentaron finalmente THE MUSICAL BOX el Domingo 8 de Mayo 2005 en el Teatre Musical de Barcelona, ante una sala con 600 o 700 personas que dejaban a la vista más de la mitad del aforo vacío. Al resto de Europa el boca a boca les ha funcionado pero aquí en España no, por lo que el resultado y una ausencia total de propaganda, sólo salvada en el último momento, restó que la sala presentara otro aspecto. Esperemos que en una futura ocasión tomen nota.

A las 21:30H salen las primeras notas de The Lamb Lies Down On Broadway y el viaje por la máquina del tiempo comienza. “Good evening… we have written a big lump of story and music and we’d like to play it for you tonight…”.... “This is the story of Rael”…

Todos los temas sonaron y se visualizaron de maravilla, especialmente "In the cage" con Denis "Gabriel" Gagne poniendose incluso el micro por detrás de la cintura por la espalda como el original.... "The Lamia" y su cuerpo en forma de cortina cilindrica "parecida a la de una ducha" y Denis dentro cantando "Rael stands astonished, doubting his sight” haciéndola girar con la mano, hasta que el cilindro desaparece y es cuando "Gabriel" aparece vestido de blanco.

"The Chamber of 32 Doors" con las diapositivas del cura y el mago, de los padres (“my Father to the left of me, my Mother to the right"), "Silent Sorrow" con el disfraz amorfo de Slipperman y la dificultad de Peter de cantar debajo de la mascara, los testiculos hinchados representando la llegada del corte del "windscreenwiper” de la parte del Doktor Dyper.

Todos los músicos bordaron la perfección su clonación de los originales, especial mención al bateria Martin "Collins" Levac y su calvicie, con una magistral demostración de cómo se debe tocar la batería, además de cantar como el propio Collins. El zurdo Sebastien "Rutherford" Lamothe tocó bajo y guitarra simultáneamente con una precisión y meticulosidad única y que decir de la actuación de Denis "Gabriel" Gagne que fue ganando con el trascurrir de la actuación su "clónico" parecido al Gabriel original.

En la culminación del show donde utilizaban un muñeco similar a Peter Gabriel para representar la personalidad dividida de RAEL, los del equipo TMB gastaron una broma a Denis "Gabriel" Gagne, mostrando un esqueleto en su lugar con un efecto estroboscópico.

Extraordinario los bises con The Musical Box y el viejo cantando “Now Now Now Now”, tras el cual nos pusimos en pie aplaudiendo a rabia y pidiendo el segundo bis "Watcher of the Skies”. ¡¡¡MENUDO FINAL !!!

Con todo ello pudimos vivir lar recreación perfecta de un show que por nacer más tarde se nos escapó de las manos y que gracias a TMB hemos podido disfrutar. Había momentos que cerrabas los ojos y no costaba nada soñar que los que actuaban eran los mismisimos Genesis. No digo nada con el bis de The Musical Box y el Denis "Gabriel" Gagne disfrazado de viejo....

 
 
Volver a inicio de página
 
 
© Copyright LOS RECUERDOS DEL UNICORNIO - Mayo 2005
 
Selecciona un nuevo concierto