VIERNES 14 de MARZO de 2003, a las 21:00
MADRID Sala CARACOL
Precio de la entrada 18 EUR anticipada
20 EUR taquilla

Francisco José López Palomo
Abril 2003

Nunca antes un concierto de los que organiza Los Recuerdos del Unicornio había despertado tanta expectación. Y no era para menos porque hacía tiempo que no aparecía una banda que hubiese generado tantas y tan buenas expectativas dentro y fuera del panorama progresivo como PORCUPINE TREE, la banda liderada desde hace ya muchos años por el "gurú" Steven Wilson, que cada vez despunta más en su otra faceta de productor (Los últimos trabajos de Opeth son su mayor éxito hasta el momento en este campo). Además las críticas del trabajo que venían a presentar, In Absentia, el primero editado por la multinacional Atlantic Records, eran todas inmejorables.

Quizás todo esto explique que la sala CARACOL se llenase hasta arriba -500 personas- para presenciar la primera visita a España de la banda británica. Y desde luego, la magnitud económica de este concierto explica que para la ocasión se creasen las siglas LCP -La Comunidad Progresiva- que no es otra cosa que una nueva promotora de conciertos compuesta por un grupo de enloquecidos degustadores de progresivo que han decidido compartir su tiempo y arriesgar su dinero para que entre todos seamos capaces de repetir con menor riesgo estas aventuras musicales tan emocionantes como peligrosas.

Haciendo un breve recorrido por el concierto en sí, hemos de decir que nos ocurrió como cuando te recomiendan en exceso una película: que nos supo a poco. Disfrutamos mucho, y estuvieron francamente bien, en general, pero se echaron de menos temas carismáticos de una primera época de la que, extrañamente, reniegan. Y su actitud algo distante con respecto al público no ayudó. Aún así, la presencia de John Wesley como miembro "extra" apoyando en las guitarras, la contundencia de la batería de Colin Edwin y la crudeza de un sonido mucho más guitarrero en directo que en estudio, nos depararon momentos tremendamente espectaculares, por no decir escalofriantes -perfecto ejemplo su interpretación del tema Tinto Brass para cerrar el concierto-. No en vano, y a pesar de ese "mantener distancias con el progresivo" que tanto pregonan, que nadie dude de que son unos auténticos genios de la música actual.

En conclusión, que para ser una primera visita después de tantos años de carrera, y con tan buen historial, hubiésemos preferido algo más de entrega, pero cada uno es como es, y ellos son muy dueños de orientar su carrera como les plazca, faltaría más. Al menos nos quedan las anécdotas personales, las cenas, y las "playstation". Y nos queda también la satisfacción de traerlos por primera vez, y el deseo de que no sea la última.

Leer crónica de Luis Manuel Berreiros